• deyanirawebsite

La Industria de la vanidad: Curvas y cirugías plásticas

Updated: Jun 22, 2018





El prototipo de la belleza universal definitivamente ha cambiado y ahora la más bellas y deseadas tienen curvas. La mujer ideal para muchos, es una combinación de Jennifer Lopez, Sofía Vergara y Beyonce.


Una nueva preferencia en los estereotipos de belleza que colocan a las mujeres latinas entre las más deseadas y atractivas del planeta, aumentado cada vez más el culto a la belleza y la especie de obsesión que tiene la mujer latina por lucir bella, joven y espectacular.

No es casualidad que países como Brazil, Republica Dominicana y Colombia se hayan convertido en las localidades más populares para el llamado turismo estético, una nueva e innovadora tendencia donde las personas viajan a otros destinos en una especie de paquete promocional que incluye, hotel, estadía, gastos médicos, y procedimientos estéticos que van desde el aumento de los senos, liposucción hasta la reducción de la papada por una fracción del costo que tendría en Estados Unidos.

La industria de la vanidad o de las cirugías estéticas, es una industria billonaria y en constante crecimiento sobre todo en países latinoamericanos donde el éxito profesional y la aceptación social depende en gran parte del aspecto físico. No importan los casos aterradores de muertes en quirófanos o procedimientos realizados en clínicas a manos de médicos inescrupulosos o sin las requeridas credenciales.

La presión social que sienten las latinas por la belleza hace que aun las más pobres y con los recursos más limitados recurran a métodos desesperados que podrían incluir hasta la sublime forma de prostitución denominada “chapeo”.

De acuerdo a la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, las cirugías más populares son el aumento de glúteos, la liposucción y el aumento de senos. El botox continúa también en primer lugar entre los procedimientos estéticos no invasivos en el mundo.


CUESTION CULTURAL:

La mujer latina se preocupa mucho por su aspecto físico y la percepción que tenga los demás de ella, sus status económico y social. Lucir bien equivale a estar bien y en bonanza económica. Las latinas fuimos criadas admirando y queriendo ser “igualitas” a las protagonistas de las telenovelas.


El proceso de sometimiento a cirugías, es para la mayoría más que un cambio físico, es una cura emocional, un boost de 360 grados para la autoestima para mujeres que fuimos criadas para ser bellas, aunque ese estereotipo de belleza no corresponda con la población de muchos de nuestros países, sino más bien con los estereotipos de belleza europea, y para confirmarlo solo hay que echar un vistazo a las más populares cadenas de televisión hispana o las famosas telenovelas mexicanas.


Traseros prominentes, caderas voluptuosas y bustos de infarto, parecen ser las características anheladas por todas desde temprana edad, sin escatimar esfuerzos y mucho menos medir los riesgos de acabar siendo otra estadística de terror.

Definitivamente ser bella es fabuloso, siempre que entendamos que la belleza es una combinación de muchos factores, es un balance físico y emocional, es una actitud mental. Es la auto aceptación y la firme creencia de que yo me acepto y me quiero tal como soy sin dejarme influenciar por la publicidad y correr tras un falso perfeccionismo.

Las latinas somos más que belleza, somos guerreras que hemos luchado por generaciones por la decisión de conquistar nuestros sueños en nuestros países de orígenes y en esta nueva nación que nos abrió las puertas. …y por supuesto también tenemos curvas.


© 2018 Deyanira Martinez. Todos los derechos reservados.